Existen muchos factores a tener en cuenta antes de tomar la decisión de iniciar el proceso de compra de un inmueble en remate. En esta guía usted encontrara los pros y los contra de una transacción de este tipo y que debe tener usted en cuenta si desea acceder a una de estas “gangas”.
Aunque a primera vista la compra de remates parece ventajosa ante los ojos de cualquier comprador, quien puede quedarse con la propiedad que quiere pagando valores muy bajos (incluso del 40%). Sin embargo y debido a que un remate funciona bajo la modalidad de subasta (es entregado a quien ofrezca más por la propiedad) con el fin de sufragar la deuda que generó inicialmente el proceso, las verdaderas gangas pueden llegra a ser bastante escasas. Veamos:
Las posturas
Palabras más, palabras menos, se conocen como posturas a las 3 etapas del proceso de subasta, es decir el valor inicial de oferta del inmueble: la primera postura se fija en el 70%, la segunda en el 50% y la tercera en el 40%. Hay que tener en cuenta que aquellos inmuebles que pasan a la tercera o incluso a la segunda etapa son por lo general propiedades en las que no hubo mayor interés por parte de los participantes de la subasta. Esto podría indicar que el inmueble carece de atractivo comercial o incluso problemas de otro tipo que podrían causar futuros dolores de cabeza al nuevo propietario.
“No todo lo que brilla es oro”
Haga una visita previa a la propiedad, verifique la ubicación, el número de metros cuadrados, vías de acceso, servicios públicos, con el fin de llevarse sorpresas desagradables. Es recomendable que usted solicite al secuestre (el encargado de conservar el inmueble frente a la entidad que tiene el poder sobre la propiedad) una cita para visitar la propiedad personalmente. Esto, le permitirá evaluar estos detalles, así como la inversión posterior que usted deberá realizar para reparar daños o imperfecciones en la propiedad.
Un remate es en la mayoría de los casos la consecuencia de una incapacidad para cubrir una deuda hipotecaria, por lo tanto es posible que sobre la propiedad estén cursando demandas o deudas (cuotas de administración, servicios públicos o incluso segundas hipotecas) que usted desconoce, y que pueden pasar al nuevo propietario. Tenga en cuenta que el pago de estos gastos pueden ascender a cifras por fuera de su presupuesto y por lo tanto el dinero que usted creyó haber ahorrado tendrá que ser invertido en el pago de deudas inesperadas. En caso de ser así, es muy recomendable que reconsidere la compra de un remate y analice sus opciones de compra de inmueble nuevo o usado en condiciones normales.
Tenga cuidado con los fraudes
Por lo general, las personas que acuden en busca de remates desean encontrar una oportunidad de vivienda propia por un costo inferior al que tendría una propiedad en condiciones de venta normales y quienes en la mayoría de los casos no conocen cual es el procedimiento indicado o las precauciones necesarias para realizar el negocio. Por lo tanto, es una excelente oportunidad para fraudes.
Tenga en cuenta que un remate conlleva un proceso judicial que depende del dictamen de un juez y que generará un conjunto de gastos para las partes involucradas en la transacción, por ello es indispensable recibir la asesoría de un experto inmobiliario que le brinde la consejería legal que usted pueda necesitar durante el proceso.
¿Dónde buscar remates?
No todas las fuentes o recursos disponibles para la consulta de remates son 100% confiables, es muy importante que usted se asegure de obtener información confiable y actualizada.
Sin duda, el mejor lugar para iniciar su búsqueda son las notarías, ya que la información que allí se ofrece es actualizada constantemente, además, las notarias son lugares más seguros donde se maneja mucho menos público y donde el notario y sus funcionarios pueden ayudar a filtrar a quienes sólo quieren aprovecharse de los compradores serios.
¿Ha tenido expericia con remates? Comparta su testimonio en la sección de comentarios a continuación.